Soy Cami Frare, artista visual argentina radicada en Miami. Trabajo principalmente con óleo sobre lienzo. Mi trayectoria artística comenzó con el realismo y los animales. Esa formación temprana me brindó precisión, disciplina y un fuerte sentido de control.
Con el tiempo, comencé a experimentar con diferentes formatos y técnicas, explorando rostros y cuerpos de mujeres, dando forma poco a poco a un lenguaje propio: las figuras de cristal.
Cómo empecé: realismo y animales
Mi punto de partida fue el realismo animal. Mi mentor se especializaba en pintura realista de animales, así que me centré en retratarlos, empezando por mi perro, que había fallecido recientemente. Pintarlo se convirtió en un acto profundamente personal, una obra que me regalé.
Ese período me enseñó a observar verdaderamente, a trabajar pacientemente en capas y, sobre todo, a comprender que la perfección no existe.


Después de eso, continué mi viaje practicando rostros y cuerpos femeninos y figuras curvilíneas, descubriendo gradualmente algo con lo que me conecté profundamente.


Cómo pinto hoy: contrastes, transparencias y reflejos
En mi obra actual, exploro figuras de cristal a través de capas transparentes con bordes definidos, contrastes que atraviesan la forma y reflejos precisos. Elijo figuras femeninas para representar las emociones que quiero expresar.
El objetivo es explorar la tensión entre la fragilidad y la fortaleza: comprender que una no puede existir sin la otra y que se puede ser ambas al mismo tiempo.
Lo que busco expresar
Busco sanar mis emociones más profundas a través del arte. Encontrar mi propio lenguaje me llevó tiempo y sigue siendo una búsqueda en constante evolución: a medida que cambio, mi obra también cambia. Pinto momentos, sensaciones y emociones de etapas clave de mi vida.
Quiero que conectes a través de tu propia interpretación. Me interesa que mi trabajo te acompañe y te recuerde que no estás solo en lo que sea que estés sintiendo.
Proceso de trabajo
Referencias y bocetos: Dibujo la postura que coincide con la emoción que quiero pintar, la forma del cuerpo y las áreas de énfasis.
Paleta: Elijo los colores que apoyan la emoción.
Base: Preparo un fondo inicial que vuelvo a ajustar al final.
Figura: Pinto la figura y tomo decisiones sobre la marcha (si hay flores, decido cuáles son y su ubicación, o cualquier otro elemento).
Luz: Añado reflejos precisos para completar la pieza al final.
Es un proceso lento y deliberado.
Quiero que cada pieza tenga una razón de ser. Necesito conectar con lo que intento expresar. Tiene que ser real; tengo que sentirlo.